Con una búsqueda sencilla podemos enterarnos de la leyenda con más o menos variantes. En lineas generales dice así:


"El 'cloud computing' (informática en la nube) creará cerca de 14 millones de nuevos empleos en todo el mundo en 2015, de los que casi 134.000 corresponderán a España, según un estudio de IDC publicado por Microsoft
09-03-2012 - (EUROPA PRESS) - .- Por sectores, la Banca y las Comunicaciones serán los segmentos de negocio que más actividad tengan, a pesar de que no se caractericen por ser los que antes adoptan este tipo de soluciones.
En cuanto al tamaño de las empresas, la creación de puestos de trabajo será muy similar tanto en las que cuentan con más de 500 empleados, con 6,3 millones en 2015, como en las más pequeñas, con 7,5 millones, aunque sean éstas las que adoptarán las soluciones en la 'nube' con mayor velocidad, de acuerdo con el estudio.
El estudio predice asimismo que los beneficios provenientes de la 'nube' podrían situarse en 1,1 billones de dólares por año para esa misma fecha.
Este hecho, junto con el ahorro de costes y el aumento de la productividad que proporciona el 'cloud computing', provocará una "importante" reinversión por parte de las organizaciones y el crecimiento del empleo, según la compañía.
El analista de IDC John F. Gantz ha señalado que para la mayoría de las organizaciones, el 'cloud computing' no debería provocar ningún "quebradero de cabeza", dado que incrementa tanto la innovación en Tecnología de la Información como la flexibilidad, además de minimizar los costes y multiplicar los beneficios".
Asimismo, IDC considera que las inversiones en nube pública llevarán a un crecimiento laboral más rápido que las que se hagan en nube privada."
Hace poco, leí en otra parte que las aplicaciones para móviles (apps) también necesitaban muchísimos programadores y en la web de javaHispano, leí que se necesitan programadores de Java.
Así que parece ser que el truco está en programar en Java aplicaciones para móviles que se desarrollen en la nube. ;-)
Se analiza un fraude a la Administración protagonizado por una firma de seguros y uno de sus empleados, confabulados para que éste fuera cesado y cobrara las prestaciones por desempleo para crear una correduría que trabajaría para la primera.
El trabajador prestaba servicios para una compañía de seguros y fue despedido disciplinariamente por falta de rendimiento. No lo impugnó en los tribunales y los reconoció como procedente, lo que implicaba la renuncia a la indemnización legal. A continuación, solicitó capitalizar las prestaciones por desempleo para poner en marcha una correduría de seguros que actuaría como mediadora de su anterior empresa.
Ante esta maniobra, los servicios públicos de empleo informaron a la Inspección de Trabajo, que inició una investigación y se entrevistó con las partes, manifestando la firma de seguros que le despidió que “el trabajador se fue porque compró una empresa” y el cesado “que llegó a un despido amistoso puesto que tenía voluntad de marcharse a una correduría de seguros”.
La Inspección, la autoridad laboral, el juzgado y la sala concluyeron que hubo un acuerdo fraudulento entre la empresa y el trabajador para formalizar una situación, con apariencia legal de un despido disciplinario, con el objetivo de constituir al profesional en situación legal de desempleo y que así pudiera tener acceso a las prestaciones por desempleo, a las que no tendría derecho si hubiera cesado voluntariamente.
La infracción se produjo aun cuando el trabajador no obtuvo la prestación. El hecho de que finalmente cobrase o no la prestación y que reuniera o no los requisitos legalmente exigidos para capitalizarla no desvirtúan la comisión de la infracción, que no requiere que se obtenga, siendo lo cierto que la solicitó y pretendió capitalizarla, y fue el Servicio de Empleo quien puso los hechos en conocimiento de la Inspección por si el despido hubiera sido provocado fraudulentamente para obtener la prestación.
La actuación concluyó con una sanción económica o multa al trabajador y una sanción accesoria de pérdida de modo automático de las ayudas, bonificaciones y, en general, los beneficios derivados de la aplicación de los programas de empleo, con efectos desde la fecha en que se cometió la infracción.
La sentencia recuerda que la sanción accesoria se aplica sobre todo el territorio nacional, no únicamente a las ayudas, bonificaciones y beneficios vinculados a la provincia en que tuvo lugar la actuación de la Inspección de Trabajo.

En paralelo, se desarrolló una intensa campaña de comunicación a través de los medios, escuelas, asociaciones y organizaciones ciudadanas, y especialmente en las que agrupaban a los colectivos más desprotegidos, como los minusválidos o los ancianos. Desde la televisión, conocidos presentadores, como la entonces presentadora del informativo de Televisión Española Letizia Ortiz, protagonizaron campañas públicas para familiarizar a la población con los cambios que se avecinaban.
El Ministerio de Economía dio vida, además, a una familia ficticia, los "García", unos privilegiados que tuvieron acceso al euro antes que el resto de españoles, y que se encargaron de explicar el valor preciso del euro y de recordar que los precios no iban a cambiar con la conversión. La apreciación popular, desde luego, no fue esa, y pronto surgieron las protestas por el llamado "redondeo" que se produjo automáticamente en los bienes de consumo, y que provocó una cierta equivalencia psicológica entre las 100 pesetas y un euro, aunque el cambio real era de 166,386 pesetas.
Como consecuencia, los precios crecieron el doble de lo previsto en el 2002, aunque la inflación fue muy superior en los bares y restaurantes (5,8%), en la ropa y calzado (5,3%), el transporte (5%), y la comida (4,6%). Pasados ya 10 años desde entonces, la peseta es ya una desconocida entre los más jóvenes, aunque muchos de los mayores la siguen utilizando para comparar mentalmente el precio de las cosas. Además, no todas las pesetas han sido retiradas. Actualmente, el importe de los billetes y monedas que aún no se ha canjeado alcanza los 1.708 millones de euros, según los datos del Banco de España. Este importe supone más dinero de lo que Irlanda espera ingresar en sus arcas en 2012 con la introducción de una nueva batería de impuestos y medidas de ahorro.
Del total del importe en pesetas que aún queda en manos de los españoles, 881 millones de euros corresponden a monedas y 897 millones a billetes. El Banco de España asegura que aunque es imposible prever las pesetas que quedarán sin canjear, un cierto porcentaje de ellas no volverá nunca al supervisor. En su opinión, esto se debe a que muchas pesetas ya forman parte de colecciones o simplemente estarán en manos de los ciudadanos como recuerdo, mientras que otras se habrán perdido.
http://www.periodistadigital.com/
Copy-Paste de la noticia que leo en periodistadigital.com:
En el marco de la reforma laboral Hartz II, que tuvo lugar en el año 2003, el Parlamento y el Gobierno Federal acordaron modificar la normativa que regula los empleos de escasa importancia, denominados a partir de entonces mini-empleos.
Gracias a esta modificación aumentó el atractivo y la eficacia de este tipo de empleo, facilitando a las empresas la contratación flexible en el segmento de los salarios bajos de modo que a su vez los empleados mantuvieran la seguridad social mediante su inclusión en el seguro obligatorio de pensiones.
El salario de los mini-empleos
La remuneración mensual máxima de un miniempleo asciende a 400 euros. El empresario abona el 2% a Hacienda y el 28% a la seguridad social: el 15% al seguro de pensiones y el 13% al seguro de enfermedad.
De esta forma, la deducción total asciende al 30% (120 euros por un salario de 400 euros; es decir, que el empresario deberá pagar un total de 520 euros). La pensión resultante de un empleo de 400 euros ascenderá a menos de tres euros al mes por año trabajado.
No obstante, si voluntariamente el trabajador añade el 4,5% de sus ingresos a la cuota del 15% que paga el empresario al seguro de pensiones (para ingresos de 400 euros serían 18 euros), el derecho adicional a la pensión ascenderá a 4,28 euros (en los länder orientales, 4,46 euros).
Con esta cuota adicional se completa el tipo de cotización regular al seguro de pensiones, que en 2006 asciende al 19,5%.
A partir de 2007, el Gobierno prevé un aumento del tipo de cotización al 19,9%, con lo que el pago adicional se incrementaría al 4,9%.
Otra ventaja de la deducción de esta cuota voluntaria es que cada mes trabajado se cotiza como un mes completo de trabajo con pleno derecho a pensión, siempre que el período de cotización haya alcanzado un mínimo de cinco años.
De lo contrario, el derecho a pensión se contabilizaría proporcionalmente en relación con las horas trabajadas.
La tercera ventaja de la cuota voluntaria es que, en caso de incapacidad laboral parcial, el interesado adquiere pleno derecho a las prestaciones de rehabilitación o a la prejubilación.
Con el pago de las cuotas al seguro de pensiones, el mini-empleado adquiere también el derecho a contratar un seguro de pensiones Riester, cuya subvención beneficia especialmente a trabajadores que perciben salarios bajos.
Reducción de la cuota voluntaria
Para que se efectúe el descuento de esta cuota voluntaria, el trabajador debe comunicar por escrito a su empleador su renuncia a la libertad de asegurarse por su cuenta y su deseo de que se le descuenten de su sueldo esta cuota adicional.
Es importante señalar que esta opción es irreversible y se mantendrá durante toda la relación laboral. En el caso de que se desempeñen varios mini-empleos que no superen en total los 400 euros, la declaración deberá efectuarse sólo ante un empleador, siendo ésta válida para los otros empleadores, que deberán ser informados al respecto.
En el caso de mini-empleados en tareas domésticas registrados en la central de miniempleos mediante el procedimiento de cheques, las cuotas que el empresario abona son del 5% para el seguro de enfermedad, el 5% para el seguro de pensiones, y 2% para Hacienda.
En estos casos, la cuota voluntaria ascenderá no obstante al 14,5% (hasta alcanzar el 19,5% habitual).
Se pueden desempeñar paralelamente varios mini-empleos; en este caso se sumarán las remuneraciones de los mismos. Sin embargo, si se sobrepasan los 400 euros, dejarán de considerarse empleos de escasa consideración para pasar a ser relaciones laborales sujetas a las cotizaciones generales de la seguridad social.
La formación profesional no es un mini-empleo
No se consideran mini-empleos los períodos de formación profesional, aunque la remuneración no supere los 400 euros. Los jóvenes que realizan su formación están asegurados en la seguridad social independientemente de sus ingresos; por tanto, a ellos no se les aplican las normativas de los mini-empleos.
Los estudiantes que desempeñan una actividad laboral no tienen que abonar cuotas a los seguros de enfermedad, dependencia y desempleo, siempre y cuando su actividad principal sean sus estudios. Únicamente cotizan al seguro de pensiones.
Sin embargo, a los estudiantes que perciben regularmente una remuneración de hasta 400 euros se les aplica la normativa de los mini-empleos. Para ingresos superiores, la cotización al seguro de pensiones será también progresiva. A partir de 800 euros, el mini-empleado deberá abonar las cuotas completas a la seguridad social.
Los mini-empleados que presentan incapacidad laboral por enfermedad o debida a medidas de prevención o rehabilitación tienen derecho, como cualquier otro empleado, a percibir la prórroga salarial por parte del empleador durante un período máximo de 42 días por una misma enfermedad, siempre y cuando la relación laboral tenga una antigüedad de al menos cuatro semanas en el momento de ocurrir la baja laboral. Los empresarios tienen asimismo la obligación de continuar el pago del salario en el caso de bajas por maternidad.
El empleador deberá conceder también al mini-empleado vacaciones remuneradas, continuar el pago salarial en días festivos y respetar los plazos de despido.
De no haberse establecido otras estipulaciones en el contrato, ambas partes podrán rescindir la relación laboral con un plazo de cuatro semanas al día 15 ó a final de cada mes.
Mini-empleos breves
La segunda modalidad de empleos de escasa consideración la constituyen los mini-empleos breves, que no están sujetos al pago de cuotas a la seguridad social. Consisten en ocupaciones que no superan los dos meses ó 50 días laborales al año y no se tienen en cuenta los ingresos.
Midi-empleos
Para salarios que oscilan entre 400,01 y 800 euros, que se consideran también empleos en el sector de salarios bajos y son denominados midi-empleos, el empresario abona al seguro de pensiones la mitad del tipo de cotización regular (9,75%), mientras que la cuota del trabajador aumenta progresivamente del 4% al 9,75%.
En todo caso, el trabajador tiene derecho al total de las prestaciones del seguro de pensiones; sin embargo, para el cálculo de la pensión sólo se tiene en cuenta la cuota realmente abonada, por lo que también existe la posibilidad para el midi-empleado de acogerse a la renuncia de su opción de asegurarse por su cuenta y completar la diferencia de la cuota correspondiente del 9,75% (2006).



Hace un mes, un becario de una de mis empresas dejó el trabajo.
Recibí su SMS durante los Venture Days del IE Business School. En los EEUU menos del 1% de los emprendedores levantan dinero, pero la mayoría de los finalistas del Venture Day reciben financiación.
Flipé cuando recibí el mensaje, porque parecía contentísimo en el trabajo. De hecho, le habíamos dado un mes libre para acabar sus exámenes con la idea de que después iba a recuperar el tiempo y que le ibamos a ofrecer un contrato fijo. Habíamos apostado muy fuerte por el, ya que lo que le faltaba en experiencia y madurez lo compensaba de sobra con ganas, esfuerzo, inteligencia innata e ilusión.
Algunos días después del mensaje vino a devolver las llaves del despacho.
Parece que está buscando un trabajo menos "agobiante". Hasta entonces, tendrá que vivir de la pensión de su padre jubilado.
Me cuesta entender la gente de su generación. Entiendo que por razones que escapan de su control, difícilmente tendrán un presente, sin hablar de un futuro muy prometedor. Sufren de un paro del 45%. Están perdidos e "indignados". Son Peter Pans frustrados. Los del PP llevan trajes de Carolina Herrera con tirantes, mientras que los del PSOE llevan vaqueros rotos de Bershka con tatuajes, pero debajo de los distintos disfraces, son iguales – una generación perdida, cabreada, inestable, emocionalmente inmadura, sin capacidad de lucha y con nada que perder.
ZP no tiene toda la culpa. Culpo a las madres españolas por esta generación Ni-Ni. Me encanta que la familia española sea mucho más unida que la familia estadounidense. Conozco a muchos españoles que rechazarían trabajos increíbles en el extranjero si ello implicase estar separados de sus padres. En mi caso, recuerdo que cuando cumplí 21 años, antes de la ceremonia de graduación de Yale, mi madre me explicó que estaba muy orgullosa de mí, pero que su trabajo principal como madre se había terminado. Mis padres emigraron de Jamaica a los EEUU para darnos una mejor vida; trabajaron como locos para poder comprarnos Reeboks y ropa "americana"; pagaron por mis viajes semanales del club de debate; nos llevaron de viaje a Francia, Inglaterra, etc. para mostrarnos el mundo y sacrificaron mucho para poder pagar su parte de los $40.000 anuales que era mi tuición de Yale.
Pero mi madre siempre entendió que su trabajo principal era darme las herramientas para poder ser económicamente independiente de ella, para poder alquilar o comprar mi propio piso sin su aval, para ser una buena pareja y en general para realizar mis propios sueños – en fin, para ser un adulto funcional y exitoso. Con un acento jamaicano todavía muy fuerte después de 18 años en EEUU, mi madre me dijo aquel día que tendría que buscarme la vida.
Cortó el cordón umbilical.
Hace unos meses, Amy Chua, una profesora de Yale, causó un furor con su artículo "Por Qué Las Madres Chinas Son Mejores". Argumentó que los padres americanos son muy blandos en comparación con los padres asiáticos, que en lugar de exigir que sus hijos se esfuercen para ser excelentes dentro de los limites de su talento, los padres americanos están demasiado dispuestos a aceptar la mediocridad, priorizar la "felicidad" de sus hijos y aceptar cualquier decisión que tomen y por eso China eventualmente ganará a EEUU como poder mundial.
Supongo que Chua nunca ha visto programas como "Aquí No Hay Quien Viva" o "Aída", donde los personajes más populares son tontos pringados protegidos de la vida real por sus familias. Estos personajes me parecen más tristes que cómicos.
Recuerdo mi primera relación en España. La madre de mi entonces pareja se sintió insultada cuando quería contratar a una asistenta. Para suavizar la situación, le ofrecí la posibilidad de lavar y planchar la ropa y prepararnos Tupperwares cada domingo. Estaba tan orgullosa de su rol de cuidadora dentro de la familia que vio a la mujer de limpieza filipina como competencia desleal. Desde mi punto de vista, tener hijos de 26 años que nunca han tenido que abrir su propia cuenta bancaria, cocinar por ellos mismos o planchar su propia ropa es malcriar a tus hijos, aunque lo hagas con todo el amor del mundo. Es crear niños grandes que no están preparados para afrontar al mundo real.
En muchos sentidos, la Crisis actual proviene del hecho de que el Estado español ha actuado como una madre española intentando proteger a sus hijos de las realidades del mundo. Si no estás dispuesto a trabajar o luchar, nadie tiene la obligación de subvencionarte la vida, ni tus padres, ni el Estado, ni tu jefe, ni tu pareja, ni los alemanes. Mimar a los hijos no les hace un favor, sino que los convierte en incapaces de luchar y les destina a una vida fracasada, tanto al nivel personal como profesional. Perderán contra los más fuertes y mejor preparados para triunfar. No exigir la excelencia de tus hijos u obligarles a ser productivos y responsables como ciudadanos, profesionales y personas, es una receta para crear una generación de LuisMas que viven del Estado y/o sus familias, y después están "indignados" cuando se enteran de que los inversores internacionales no les prepararen un Tupperware cada domingo.
Estoy contento de que mi madre me obligase a buscarme la vida, en lugar de ser un parasito eterno. La vida es dura, y a veces hay que sufrir mucho. Pero cada vez que sufro, aprendo, lucho y tengo fe de que eventualmente triunfaré si sigo trabajando duro. Ser adulto requiere la capacidad y flexibilidad de responder al mundo tal como es, con sus defectos y sus oportunidades, en lugar de esconder de ellas o vivir dentro de un Matrix de tu propia creación subvencionado por tus padres y/o el Estado.
Y sobre el ex becario, no tengo noticias suyas. Pero me dicen que ha decidido que quiere dedicarse al mundo político.

Novelda (Alicante)La empresa consultora británica, KPMG, buscaba reducir sus gastos de personal por lo complicado de la situación económica. Total, la excusa de moda para darle un empujoncito a su cuenta de beneficios a costa del currito. Pero lo interesante del caso es que en vez del recurrido E.R.E. que usamos en España o la también cada vez más usada fórmula de "pongo en la calle a la mitad de la plantilla durante tres meses, y luego los vuelvo a contratar largando a la otra mitad", ofreció las siguientes alternativas:
Resultó que más del 80% de ellos querían tomar un libre día más a la semana, incluso cobrando menos. Ahora vemos en una encuesta de 2.882 contables en Reino Unido que, para recibir un día más de fin de semana, estarían dispuestos a ver sus sueldos reducidos en algo más de 1.000 euros al mes.
Esta última parte no me cuadra, porque en el artículo en inglés habla de 11000 £ al año, que al cambio vienen a ser los 1000€ al mes en cuestión. ¿¿Qué coño de sueldo tienen que cobrar para renunciar a 12000€ al año??, pero bueno, quitando este tema, yo estaría de acuerdo en ver reducidos mis ingresos a cambio de un día de descanso adicional a la semana (por supuesto, habría que ver cuanto me reducen, pero a priori, estoy dispuesto a sentarme y hablarlo).
Vemos en muchos sitios que las empresas deben estar abiertas a distintas formas de organizar sus trabajadores, sus estructuras de trabajo y sus formas de trabajar. Sería mucho mejor permitir a los trabajadores más flexibilidad de cómo trabajan, cuánto trabajan y cuánto pueden ser ajustados sus sueldos. Si los trabajadores pudieran organizar sus economías familiares, tener más horas libres durante la semana podría ser un cambio que les permita un estilo de vida más atractivo. Puede que muchos trabajadores que nunca han tenido la oportunidad de probarlo y que no buscan consumo desenfrenado, lo consideren como una alternativa de vida laboral y de vida social. Cuando mejore la situación económica, seguro que muchos estarían abiertos a este tipo de cambio de vida.
Por otra parte, la falta de este tipo de medida deja claro la rigidez del tejido empresarial español y de que los empresarios deben hacer mucho más que seguir el camino que están siguiendo, que es buscar ayudas, pedir más flexibilidad para actuar en contra de los intereses de los trabajadores y pedir reducciones de gastos y más poder para el despido de sus trabajadores.
Hay muuuuuchas formas de organizarsenos laboralmente y en España ni han empezado a considerar muchas de ellas. Mucho hablar de reforma laboral, de negociaciones y de consenso pero poca acción real.
Visto en Accountancy Age (en inglés)

Los medios de comunicación dan una generosa cobertura a las tres ferias, pero es en Arco donde pierden la cabeza. Sacan especiales, envían críticos de arte, llenan las páginas de cultura con las novedades y propuestas (palabra muy de este mundillo) de cada año y alquilan un puesto dentro de la feria para que se vea que son gente culta y refinada. Por eso, para visitar Arco lo mejor es empezar por los stand de los dos principales diarios nacionales, El País y El Mundo, para abrir boca y ver lo que ambos "proponen" esta temporada.
Este año, por suerte, están muy cerca el uno del otro. El Mundo ha colocado su stand-obra de arte junto a la cafetería, lo cual se agradece si tanto arte, tanta propuesta y tanta emergencia creativa le funden a uno los plomos nada más entrar. Repuestos tras la primera impresión, nada mejor que sumergirse en la obra de Alberto Bañuelos, un burgalés con barba que asegura que es escultor.
"Exacto, he dicho estafa"
Su obra cubre todo el stand de El Mundo. La cosa se titula
"Homenaje a Robert Smithson II" y consiste en nueve piezas de alabastro como recién sacadas de una mina colocadas sobre el suelo y luego, después de trazar una ligera curva, colgadas de la pared. A la gente normal, a la plebe que no entiende de esto, le parece eso mismo, nueve pedruscos que deben pesar un quintal tirados en el suelo. Para Bañuelos, sin embargo, es una reflexión "sobre la fuerza estética y la potencialidad expresiva que se derivan de establecer un diálogo entre la práctica del arte escultórico (en especial, a través de la talla directa) con los dictados materiales y formales propios de la piedra". Ahí es nada.
El autor, delante de la así llamada "instalación" espera con una sonrisa de oreja a oreja a que Pilar del Castillo o Carmen Thyssen, que se hacen unas fotos a pocos metros, se acerquen para maravillarse de tanta genialidad en tan poco espacio. El cronista, sorprendido, comenta en su presencia y en voz alta que las piedras tienen poco de arte y mucho de estafa. A Bañuelos, escultor, se le enciende la mirada y pregunta ofendido "¿ha dicho usted estafa?", "exacto, he dicho estafa", replico sintiéndolo mucho por Robert Smithson II y por el primero también, que probablemente no se merezca algo así. Puede siempre llamar a la Guardia Civil y pedir que me desalojen de aquel templo de la pose modernoide que he profanado con mi insolente sentido común.
El visitante pronto advierte que lo de Bañuelos es pecata minuta al lado de lo que va a ver. En el stand de El País, por ejemplo, la obra se llama "Sala de Juntas", y consiste en unos muebles medio destrozados volando por los aires gracias a unos hilos de nylon que sujetan los pedazos desde el techo. Algo así como una oficina en la que acaba de estallar una bomba. Los autores son dos cubanos, Marco Castillo y Dagoberto Rodríguez, que conforman el grupo artístico denominado "Los Carpinteros". Se trata, en sus propias palabras, de "construir la destrucción", aunque parece justo lo contrario, muebles que estaban en perfecto estado y que estos caballeros antillanos han destrozado a modo. Todo sea por el arte.
En El País, donde son muy culturetas y muy flipadillos de todas estas tonteríassí que es una metáfora, pero no de la crisis financiera, sino de la del grupo editor del diario, que no pasa por sus mejores momentos y anda de un tiempo a esta parte jugando a el gato y el ratón con la bancarrota. Si querían metáfora la tienen, aunque hubiese sido más efectivo poner el balance encima de una mesa y que cada uno sacase sus propias conclusiones. No es tan artístico pero sale mucho más barato.
Con la revuelta sala de juntas prisaica a popa, enfilo el pabellón 8 de Ifema
, donde cada stand reserva una sorpresa a ojos poco entrenados para el timo artístico como los de un servidor. En uno un marco de hierro sin nada dentro ocupa media pared. En otro unos televisores de 14 pulgadas tirados en el suelo muestran un angustioso vídeo de unos cachorros de diferentes razas de perro metidos en una caja. Los entendidos abren la boca extasiados y sacan sus cámaras compactas del bolso para fotografiar las teles con su indefenso cachorrillo buscando la salida.
Un poco más allá una bicicleta de carreras pintada de blanco y puesta en posición verticalcausa sensación.
Un cursi con barbita, librito y gafitas en la mano glosa las virtudes de la composición. En casa yo también tengo colocada así la bici, aunque es cierto que no había pensado en pintarla de blanco, pero, vamos, eso es cosa de un par de horas de Titanlux.
Mi garaje va a terminar siendo una galería de arte contemporáneo y yo sin enterarme. A metro y medio de la bicicleta hay una silla blanca de plástico sujetando una puerta. La miro una vez, otra, una más para cerciorarme, me agacho, busco la etiqueta para saber el nombre de la obra y del autor. No hay etiqueta. Pregunto si es también una obra de arte. No, es simplemente una silla blanca de plástico sujetando una puerta.
El clavo y las sacas
C
aminando entre puestos y más puestos que ofrecen a la parroquia cuadros clónicos, todos abstractos borroneados en el estilo de Antoni Tapiès, penetro en una galería lisboeta. La encargada me da precios con mucha amabilidad. Un cuadro hecho de papel mojado y prensado con forma de tronco 6.000 euros, unos garabatos 9.000 euros y así todo. Salgo echándome mano a la cartera. Sigue ahí. Tres hileras de stands más allá una galería de Vitoria me recibe con dos de las piezas estrella de la feria: el clavo y las sacas.
Me explico, el clavo es literalmente un clavo, aunque de dimensiones extraordinarias, como de metro y medio de altura que viene acompañado de una aguja de igual tamaño. La encargada, que no es lisboeta precisamente, estudia de arriba a abajo mi machadiano aliño indumentario y accede a confiarme el precio de sus incunables. El clavo referido sale por 24.000 eurostres martillos en tamaño real unidos por la cabeza. Difíciles de utilizar pero, a cambio, contenidos de precio, sólo 12.000 euros.
Dentro del stand dos sorpresas más. En la esquina cinco sacas de correos hechas en nylon llenas de cartas. Enfrente un estante tipo Ikea con tres balanzas antiguas colocadas una al lado de la otra. Dos de las balanzas son de plástico y parecen sacadas a hurtadillas de la cocina de la serie Cuéntame. La otra, en hierro forjado, es más antigua, aunque está oxidada y en un estado de conservación lamentable. Dudo que pueda pesar algo. La peculiaridad, lo que las convierte en una obra de arte, es, según me cuenta la galerista, su disposición no la materia prima. Supongo que también sumará en su haber artístico el hecho de que los indicadores de peso estén invertidos. Ya se sabe lo incorrectos y rebeldes que son estos creadores contemporáneos. Va uno a pesar y le sale el peso al revés. ¡Cuánta irreverencia!
Las balanzas parecerán poca cosa, pero es que son una auténtica ganga. 4.000 euros de nada, aproximadamente lo mismo que una Vespa.
Desconozco si el estante va incluido o hay que acercarse al Ikea más cercano para comprarlo aparte. Las sacas son algo más caras, 10.000 euros y, como en la propuesta anterior, lo que se paga es el "concepto" (sic), es decir, unas sacas apoyadas en la pared. Siempre supe que los de la oficina de Correos de mi barrio eran unos artistas, pero no hasta este punto.
Como es el concepto lo que se compra no sé si, después de pagar, podrá uno llevarse las sacas en el maletero del coche. No pregunto, no vaya a ser que la que llame a la Guardia Civil sea la sufrida encargada que me afea la conducta recordándome que "antes de enviar a la gente (a ARCO) tendrían que enviarla informada de los diferentes mundos que existen en el mercado, en la industria y en todos los sitios". Propuesta aceptada, me voy.
Ferralla, portones oxidados y restos de obra
Sin reponerme aún del efecto saca, topo con otra galería, madrileña esta vez, que expone las obras de un artista austriaco.
Me fijo en una de ellas, es una ferralla con forma de bola colgada del techo. El encargado, un joven con barba bien recortada y pulido aspecto, me da el precio: 7.200 euros. Si fuese un poco más grande quedaría perfecta en una rotonda. Su autor se llama Michael Kienzer y, según parece, es muy conocido, y no precisamente en su casa a las horas de comer. El hombre expone por medio mundo y algunas ciudades se rifan sus "instalaciones".
Gracias a ARCO tengo el privilegio de contemplar en persona dos obras más de este gigante.
Una de ellas ocupa el centro de una de las alas del stand. Es una columna formada por rollos de cinta aislante como la que se utiliza para cerrar las cajas durante las mudanzas. La columna es alta, de unos dos metros, y provoca la admiración de los transeúntes, que la fotografían como si estuviesen ante el David de Miguel Ángel. En una de las cintas apiladas puede leerse "nicht werfen!", es decir, no menear, que un golpe y la propuesta se va directa al suelo. Y por propuesta aquí hay que entender 14.000 euros contantes y sonantes, precio final de este singular monumento, único en el mundo, a la cinta de carrocero.
En el otro extremo del stand Kienzer nos sorprende con una de sus obras maestras. Se titula "Holz, glas, aluminum" (madera, cristal, aluminio) y consiste en unos tablones de aglomerado, unas lunas y unos paneles de aluminio dispuestos en forma de L sobre el suelo y la pared. Lo descubro gracias al galerista, que me informa del precio, 30.000 euros. Al entrar pensé que se trataba de unos restos de los obreros que montaron el stand se habían dejado allí olvidados. Lo mismo debe pasar con casi todo el mundo, porque nadie le hace fotos. Una pena, si algo resume esta desconcertante feria de los horrores son esos materiales de obra apilados a la entrada del stand.
Me afano en tomarlo desde distintos ángulos con la cámara de fotos. Entonces se produce el milagro. El genio de Kienzer renace, los visitantes, avisados por el fotógrafo de prensa, empiezan a admirar una obra que, hasta un minuto antes, era un simple resto de obra. En el concurso de pedanterías que se suceden un señor con gafas de pasta se lleva el gordo diciendo a su acompañante que ambos se encuentra "ante una propuesta (sic) muy arriesgada". Y tanto. Tan arriesgada que pasa desapercibida. Un hacha este Kienzer.
Para que no se diga que los modernos no le dan importancia a la fotografía, unos cuadritos muestran la obra fotográfica de un autor alemán de los años 70. Riguroso blanco y negro, más contraste del que debería tener, pésimo encuadre, grano a raudales y el autor como motivo principal retratándose con un mono de látex con un agujero en la entrepierna. Como aficionado me cuesta entender tanto feísmo y tantos errores técnicos. Quizá el autor los buscaba, o quizá nunca supo hacer fotos y por eso decidió hacer "arte", que, además, se paga mucho mejor. "Es un autor de culto" apostilla el galerista, "de culto satánico, sí" remato ligeramente ofendido.
De regreso al pabellón 10 la última sorpresa. Sobre una mampara el portón oxidado de un Land Rover pintarrajeado y con la chapa levantada. A su lado dos capós. Uno de un Seat 127, el otro de un coche desconocido. Ambos estampados artísticamente con un churretón de pintura. El galerista mantiene una animada conversación por su iPhone. Tal vez esté hablando con el del desguace para que le envíe una nueva remesa de despojos antes de meterlos en el compactador.
Si la mañana se le da bien habrá hecho una fortuna con la puerta y los dos capós. La primera, que lleva por título "All Gold" sale por 28.000 euros, los segundos por 10.500 la unidad. No se seré yo quien diga que el pagar ese dineral por un capó de desguace es un disparate, a fin de cuentas de lo que se trata es de captar el concepto. Una vez hecho eso hay que aligerar la billetera. La propuesta seguro que lo vale.
La primera sentencia firme en España que admite la entrega de llaves de un piso para poner saldar una hipoteca fue dictada el pasado 17 de diciembre de 2010 por la Audiencia Provincial de Navarra. En una resolución redactada por el magistrado Francisco José Goyena Salgado, el citado Tribunal establece que "el valor de la finca es suficiente para cubrir el principal de la deuda reclamada". Por lo tanto, se establece que no es necesario que el deudor pague la diferencia entre lo que le quedaba por pagar y el precio pagado en la subasta por la entidad bancaria.
Esta disposición es histórica, puesto que es la primera vez que una Audiencia Provincial dicta una resolución firme (contra la que no cabe recurso, excepto ante el Tribunal Constitucional) en la que admite que la entrega de las llaves de un piso es suficiente para saldar una deuda hipotecaria si el valor de tasación es superior a lo que queda por pagar. Si se aceptase esta doctrina, millares de propietarios podrían dirigirse a sus oficinas para hacer entrega de las llaves de sus casas.
.
Юрий Алексеевич Гагарин (Yuri Alekséyevich Gagarin)

Así que cuando he visto esto de Office Web Apps he pensado que ni portable ni nada, en "La Nube" y así me modernizo!!