jueves, 19 de noviembre de 2009

Espero que sea de coña





Chicle anti-masturbación







2 comentarios:

  1. Tras comerme los ocho chicles en el transcurso de un día, doy fe de que sus efectos son un verdadero engaño. Al dolor que frecuentemente tengo en mi pene debido al elevado número de veces que lo masturbo al cabo del día, se le han añadido unas tremendas e insoportables agujetas en mi mandíbula que apenas me permiten comer con normalidad. Para más inri, diré que el sabor del chicle es horroroso, parece que estés mascando un neumático gastado.
    En definitiva, que si uno es de darle mucho a la muñeca no va a cambiar de hábito comiendo chicles, así que... ¡¡¡a procurarse placer se ha dicho!!!.

    ResponderEliminar
  2. Jejjejejejjejejej!!!!!!!

    ResponderEliminar

1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children